Dónde estaba hace 3 años? (Mayo 2020)

En medio del covid, unos pocos meses después de mi separación con mi ex-esposo, pensando en dejar mi apartamento en Trujillo – Perú , para lograr ahorrar algo de dinero y poder mudarme a Colombia, a la casa de mi madre. 

En ese momento pensaba a dónde podía mudarme primero, y finalmente decidí ir a la casa de mi ex suegra… una decisión bastante difícil de tomar, sabiendo que mi ex-esposo estaba viviendo allí…

Me sentía muy indecisa acerca de las próximas decisiones que tomaría, y de cómo mi vida había dado un vuelco tan inesperado desde que dejé Suiza. 

Poniendo en tela de juicio esa « decisión loca, descabellada » de dejar la estabilidad, un país desarrollado por la incertidumbre en un país extranjero y sin un punto de arraigo profesional, puesto que dejé Suiza en cierto modo « siguiendo a mi ex »…

Y se podrán preguntar por qué? 

En determinado momento él me acompañó a Suiza dejando Venezuela, su país de origen, me acompañó sabiendo que la única razón por la que él se mudaba era “Yo”

Así que bueno, una vez terminados mis estudios en Sion, en la Escuela superior de música de Lausanne (HEMU) en la sede del Valais – Sion, mi objetivo era regresar a Latinoamérica para poder dar a los niños y jovenes todo lo que había aprendido a travez de esos 13 años de estudios en el extranjero.

Lo ví como esa oportunidad de emprendimiento, y sabiendo que sin importar al lugar donde fuera, la música y todo lo aprendido me acompañarían.

En fin, decisiones que te hacen poner tu capacidad de adaptación a prueba! 

Y la verdad que llegando a Perú, poniendo un pie fuera del aeropuerto, me dí cuenta que ese no era mi lugar…

Después de 8 años en Suiza llegar a un país en pleno desarrollo, y con una cultura muy arraigada a sus tradiciones, fué muy difícil hacerse un lugar en esa ciudad al norte de Lima, en Trujillo.

Quien se ha mudado de país sabe bien que sin una red de contactos el tiempo de inserción es mucho más lento. Hacerte conocer y que aprecien tu trabajo, requiere de paciencia, dedicación y conocer a las personas adecuadas. Allí me encontré con un antiguo colega venezolano, Jonathan Vera, quien me sirvió de puente para trabajar la escuela de música Arancibia

Me sentía de igual manera vulnerable emocionalmente, ansiosa pensando en lo que sería mi futuro, cuál era mi ruta? Cuál era la decisión correcta a tomar?

Al mismo tiempo sabía que estaba en medio de una tormenta, y a pesar de todo lo que estaba viviendo, tenía la oportunidad de trabajar online con mis alumnos, y tenía la compañía y apoyo de mi ex suegra. Cosa que durante la pandemia era muy difícil para muchos, el hecho de poder seguir trabajando. En ese punto mi situación pudo haber sido mucho peor. Intentaba mantener en perspectiva todo lo que me sucedía.

Profesionalmente me sentía estancada, pensaba en cómo podía desarrollar todo lo que había aprendido, en cómo ser útil, cuál era el lugar más interesante para seguir desarrollándome artísticamente, pedagógicamente…

Pensaba en crear mi página web, para expandir mi carrera, vendiendo paquetes de clases de violín, crear una aplicación pedagógica para aprender violín, pensaba en crear un canal en youtube y en cómo viajar por todo el mundo enseñando musica a niños.

Proyectos que poco a poco fuí desarrollando. El canal de YouTube fué el primero (canal para compartir tips pedagógicos, mostrar los proyectos « colectivos » durante el covid de mis alumnos), luego vino la primera tentativa de la página web, la cual no mantuve por inconvenientes monetarios y de iconformidad con el diseño web.

Toda esa duda se fué aclarando paulatinamente, poniendo mi energía en meditar, en hacer yoga, en recuperarme de la lesión en la mano izquierda, en crear proyectos con mis alumnos y colegas en Trujillo. Allí empezó la Camerata Chimor, grabando diferentes piezas de música tradicional, dando así la creación de una « orquesta virtual ».

Todo este proceso me llevó a entender que solamente podemos abrirnos al éxito cuando nos seguimos preparando, cuando a pesar de las dudas y tribulaciones sigues esa vocecita que espera ser escuchada, cuando sin saber qué puerta se abrirá continuas creando posibilidades de vida, persistiendo en esos pequeños hábitos que hacen la diferencia y que te llevarán a esa vida que tanto deseas. 

En algún momento, el menos esperado, una de esas puertas a las que tocaste se abrirá y te dará esa señal del universo para continuar tu camino, guiando tus pasos, tus próximas decisiones. 

Terminaré esta parte de la historia con esta frase que leí hace poco en Instagram:

« Dejar de utilizar nuestra energía en preocuparnos. Utilizarla para Creer, para Crear, para amar, para Crecer, para Brillar y Sanar »

Cuéntame, has pasado por algo similar? Cómo saliste de tus dudas y encontraste la respuesta? Quisieras saber la continuación de la historia?

No dudes en comentar y en compartir tus vivencias y experiencias. Me alegraría mucho conectar contigo:)

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